Ser emprendedor… las penas y las recompensas

El presente artículo fue escrito por Allan Díaz Dinarte, emprendedor costarricense, fundador y CEO de ULearn Business Center.

EmprendimientoAunque el tema del emprendedurismo o emprendimiento pareciera ser un tema de moda en los últimos años, la verdad es que el ser emprendedor y lo que esto conlleva es parte de la naturaleza del ser humano. Desde niños aprendemos a desarrollar cualidades importantes como la creatividad, la iniciativa y con el paso del tiempo en nuestras primeras incursiones en la educación empezamos a desarrollar el liderazgo el trabajo en equipo y la responsabilidad.

Todos soñamos o pensamos en algún momento tener nuestro propio negocio, la idea de ser nuestros propios jefes, nos parece fascinante sin hablar del poder administrar nuestro tiempo y dinero; sin lugar a dudas el emprendimiento es la herramienta para lograr el tan anhelado sueño, pero es ahí donde no se puede dejar de la do el Ser Emprendedor.

¿Qué es ser Emprendedor?  y  ¿ Qué necesito para serlo?

Aunque no sea necesario tener un MBA para montar una empresa, deberás poseer ciertas habilidades, experiencia o interés para gestionar tu propio negocio. Lo ideal es estar familiarizado con aspectos como la gestión, operaciones, marketing y liderazgo, y mostrar seguridad en la toma de decisiones importantes, que van a marcar tu camino hacia el éxito.

Si tus conocimientos en alguna de las áreas de la gestión empresarial son escasos, deberás buscar por tu cuenta las herramientas necesarias para completar tu formación. Manuales, blogs, revistas, asistir a seminarios o cursos de educación continua para ponerte al día.

La creación de una empresa no solo va a afectarte a ti. Con seguridad, tu familia también tendrá que hacer frente a la situación cuando te encuentres ausente por un elevado número de horas. Es difícil poder dar el cien por cien a ambos, negocio y familia. Resulta fundamental la comunicación con la pareja e hijos mayores, así como con otros familiares cercanos, conocer sus puntos de vista y compartir con ellos tus ambiciones empresariales. Lo mejor es tratar de encontrar un equilibrio entre sus expectativas y necesidades y las de la empresa que acabas de emprender.

Si existiera una manera sencilla y rápida de garantizar la puesta en marcha de un negocio de éxito, todo el mundo se aventuraría a ello. Vas a tener que emplear un montón de tiempo, dinero y energía que, sin lugar a dudas, te distanciará de otros aspectos de tu vida, al menos en los primeros meses. Tendrás que ser capaz de seguir adelante, incluso cuando te encuentres al borde de abandonar.

Ahora, si bien es cierto que debes de tomar en cuenta lo anterior para lanzarte al mundo del emprendimiento, es importante también saber lo que esto te traerá una vez inicies esta maravillosa labor, el nivel de satisfacción que alcanzarás como emprendedor es algo que jamás conocerás trabajando en un empleo tradicional. El dinero que se gana emprendiendo es, en su totalidad, conseguido gracias a tu esfuerzo y al trabajo duro. Cada suma de dinero que se hace es el resultado de tu dedicación y tiempo.

Como emprendedor se experimenta una emoción incomparable de libertad. Y no solo es la libertad de tomar las decisiones propias, sino la libertad de trabajar a tu ritmo y encontrar tu punto máximo de rendimiento; al fin de cuentas, si te equivocas no habrá quien esté ahí para corregirte o sancionarte. Comparar esto con un empleo de oficina, en donde los horarios de trabajo y el pago ya están establecidos, y la flexibilidad brilla por su ausencia, dará la respuesta de porqué la libertad es una de las mayores atracciones del ser emprendedor.

Ese sentimiento jamás podrás compararlo con las pequeñas bonificaciones que recibirás, y menos con los asensos laborales de tu empleo. Ser emprendedor es el mejor camino a tomar en la carretera al éxito, no sólo disfrutaras la llegada a la meta, si no que quedarás fascinado con las aventuras, vivencias y aprendizaje que obtendrás durante el camino.

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